Flora
La flora del Cajón del Maipo
Vegetación nativa entre el bosque esclerófilo y la estepa andina. Desde los 600 hasta los 4.000 msnm.
Flora del Cajón del Maipo
La flora del Cajón del Maipo comprende un conjunto de formaciones vegetacionales que se suceden en gradiente altitudinal desde los 700 metros sobre el nivel del mar en la entrada del territorio hasta los 6.000 metros en las cumbres de la alta cordillera. Esa secuencia vertical concentra en pocas decenas de kilómetros una diversidad florística que no tiene equivalente en la precordillera de Santiago: bosque esclerófilo en los sectores bajos, matorral andino en la zona de transición, estepa altoandina en las veranadas y vegetación de altura en los pisos nivales. En la comuna de San José de Maipo, los estudios florísticos registran que el 72% de las especies corresponde a flora nativa característica del bosque esclerófilo, de las cuales el 32,4% son endemismos, cifra que posiciona al cajón como uno de los refugios de biodiversidad vegetal más relevantes de la Región Metropolitana.
El bosque esclerófilo es la formación vegetal dominante en los sectores bajos y medios del cajón. Sus especies características son árboles y arbustos de hojas coriáceas y duras, adaptados a resistir el prolongado estrés hídrico de la estación seca mediterránea. El quillay, Quillaja saponaria, árbol endémico que puede alcanzar los 15 metros, es la especie más representativa de este ecosistema. Lo acompañan el peumo, Cryptocarya alba, el litre, Lithraea caustica, el bollén, Kageneckia oblonga, y el espino, Vachellia caven, entre otras especies que conforman las formaciones con menor degradación del territorio.
En el estrato herbáceo del bosque esclerófilo, los helechos de los géneros Adiantum y Cheilanthes colonizan las quebradas húmedas y sombrías, mientras las doradillas, Cheilanthes glauca y Cheilanthes hypoleuca, ocupan los sitios asoleados entre rocas y pircas. En los pisos altoandinos, sobre los 2.000 metros, la llareta, Azorella ruizii, forma cojines duros en suelos pedregosos expuestos al sol, siendo uno de los indicadores más precisos de las condiciones ambientales de la alta cordillera mediterránea.
El valor cultural de la flora del cajón es inseparable de su valor ecológico. Durante generaciones, las familias que habitaron el interior de la cordillera desarrollaron un sistema de conocimiento etnobotánico basado en las especies disponibles en la invernada y la veranada. El maqui, Aristotelia chilensis, el palqui, Cestrum parqui, y el colliguay, Colliguaja integerrima, son tres de las especies documentadas en el Catálogo Etnobotánico elaborado en 2022 por el Proyecto GEF Montaña con la Agrupación de Pequeños Ganaderos del Fundo Maitenes. Ese registro, construido antes de que el conocimiento se pierda definitivamente, es un testimonio del vínculo entre las comunidades del cajón y su entorno vegetal.
La conservación de la flora del cajón enfrenta presiones documentadas y activas. El pastoreo intensivo favorece la expansión de especies herbáceas introducidas como Taraxacum officinale y Avena barbata, que desplazan a las nativas en las praderas degradadas. Los incendios de verano afectan especialmente el estrato arbóreo y arbustivo, con recuperación lenta en un clima mediterráneo de precipitaciones escasas. La herbivoría por conejo europeo limita la regeneración natural de las especies leñosas nativas en los claros del bosque. El bosque esclerófilo de Chile central es el tipo forestal con mayor degradación del país y el que más requiere acciones de restauración.
El 3,2% de las especies registradas en la comuna se encuentra en alguna categoría de conservación del Reglamento de Clasificación de Especies. Ese dato, junto con el nivel de endemismo observado, convierte a la flora del Cajón del Maipo en un patrimonio natural que requiere estrategias de conservación específicas para este territorio de montaña mediterránea. En el cajón, los sectores con mayor integridad del bosque esclerófilo corresponden a quebradas y laderas de difícil acceso: su protección efectiva depende del control de los factores de degradación y del reconocimiento del valor ecológico y cultural de una flora que tardó milenios en adaptarse a este territorio.
Fuentes: Estudio Florístico y Vegetacional en el Área del Proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña. Informe comuna de San José de Maipo, Proyecto GEF Montaña, 2020. / Catálogo Etnobotánico. Agrupación de Pequeños Ganaderos, Fundo Maitenes, sector Las Tórtolas, San José de Maipo. Proyecto GEF Montaña, 2022. / Becerra, P., Smith-Ramírez, C. y Arellano, E. Evaluación de técnicas pasivas y activas para la recuperación del bosque esclerófilo de Chile central.