En las laderas de exposición norte del río Colorado y el sector de El Alfalfal, en el Cajón del Maipo, el bollén (Kageneckia oblonga) aparece con frecuencia en el estrato intermedio del bosque esclerófilo, bajo los quillayes y junto al litre. Es un árbol endémico de Chile, perenne, que se distribuye desde la Región de Coquimbo hasta la de La Araucanía, siempre asociado a laderas secas y suelos pedregosos con poca humedad. En el tramo precordillerano del Cajón ocupa un rango altitudinal que va aproximadamente desde los 1.000 hasta los 1.800 metros, cota a partir de la cual la dominancia pasa a su especie hermana, el franjel u olivillo (Kageneckia angustifolia), que soporta condiciones más extremas y llega hasta el límite arbóreo alrededor de los 2.200 metros.
El bollén puede alcanzar los 15 metros de altura, aunque en el territorio es frecuente encontrarlo con portes más bajos y un hábito ramificado que lo diferencia visualmente del quillay, que crece más erguido y forma el dosel dominante. Su tronco tiene una corteza parduzca con fisuras longitudinales. Las hojas son perennes, oblongas, de bordes aserrados y textura dura, rasgo compartido con otras especies del bosque esclerófilo adaptadas a la sequía estival mediterránea. Florece entre agosto y diciembre con flores blancas de forma estrellada y produce frutos en cápsula con semillas aladas dispersadas por el viento. Pertenece a la familia Rosaceae, igual que el quillay y el franjel, lo que explica el parecido morfológico entre las tres especies.
Distribución en el bosque esclerófilo del Cajón
En los sectores del río Colorado y Las Lajas se han documentado varias formaciones vegetacionales donde el bollén es co-dominante. En algunas aparece junto al quillay y al franjel, con coberturas de dosel entre el 50 y el 75%. En otras se asocia al litre en laderas de exposición sur-poniente, donde los quillayes emergen por sobre los renovales de litre y bollén con coberturas que llegan al 80%. En fondos de quebrada con mayor disponibilidad de humedad el bollén puede acompañar al peumo en bosques densos de hasta 10 metros de altura y cobertura cercana al 70%, una fisonomía completamente distinta a la de las laderas secas donde también prospera.
«En los fondos de quebrada con mayor humedad, el bollén puede acompañar al peumo en bosques densos de hasta 10 metros de altura y cobertura cercana al 70%, una fisonomía completamente distinta a la de las laderas secas donde también prospera.»
En los sitios más intervenidos convive con el espino (Acacia caven), cuya abundancia aumenta donde la alteración antrópica es mayor. En sectores con roca superficial expuesta la misma formación puede enriquecerse con quisco (Echinopsis chilensis) y chagual (Puya berteroniana), configurando un mosaico vegetal diverso en espacios reducidos. El estudio florístico de San José de Maipo identifica al bollén como especie dominante en formaciones de bosque abierto y bosque semidenso propias, diferenciadas del bosque de quillay y del bosque de litre, lo que da cuenta de su peso real en la estructura vegetal del territorio.
Usos tradicionales y valor de la madera
La madera del bollén es dura y densa, valorada históricamente para la producción de carbón, la construcción de cercos y la fabricación de herramientas. El estudio etnobotánico del Fundo Río Colorado documenta usos similares para el franjel, especie hermana que en los sectores más altos cumple un rol equivalente: leña de brasa duradera y varas para quinchas y cercos. En medicina tradicional se registra el uso del bollén como emético y laxante, con propiedades asociadas a sus hojas.
Estado de conservación
El estudio florístico de la comuna de San José de Maipo clasifica al bollén como “no amenazado”, categoría que contrasta con la del franjel, clasificado como vulnerable. Esa diferencia refleja en parte su mayor amplitud de distribución y menor sensibilidad a la perturbación. Sin embargo, las formaciones donde domina enfrentan las mismas presiones que el resto del bosque esclerófilo del Cajón: sobrepastoreo, extracción de leña y los efectos acumulados de la megasequía sobre la disponibilidad de agua en el suelo. En los sectores del río Colorado y El Alfalfal, las especies alóctonas asilvestradas representan cerca del 40% del total de especies registradas, proporción que refleja el nivel de alteración antrópica acumulada en esos sectores.