En las quebradas profundas del Cajón del Maipo con presencia de bosque esclerófilo, el sapo arriero (Alsodes nodosus) ocupa los arroyos de montaña y los cursos de agua estacionales de la precordillera. Es un anfibio endémico de Chile, de cuerpo grueso y robusto, que habita entre Los Vilos y la cordillera de Nahuelbuta tanto en la cordillera de Los Andes como en la de la Costa y el valle central, siempre asociado a vegetación nativa y cursos de agua limpios. Fuera de los círculos de investigación herpetológica, es una especie prácticamente desconocida, aunque los arrieros y habitantes del Cajón lo han llamado por su nombre durante generaciones.
Características del sapo arriero
El sapo arriero recibe también el nombre de “sapo Popeye” por un rasgo morfológico llamativo que se observa en los machos durante la época reproductiva: un engrosamiento notable en los antebrazos que les da una apariencia musculosa característica. Este rasgo, compartido con otras especies del género Alsodes, sirve para sujetarse a la hembra durante el amplexo, el abrazo nupcial que caracteriza la reproducción de los anfibios.
Su cuerpo es compacto, de piel granulosa, con coloración que varía entre tonos cafés, grises y verdosos según el individuo y el sustrato donde se encuentra. Los machos tienen además parches con pequeñas espinas en el pecho, rasgo que define al género Alsodes y que también da nombre común a algunas de sus especies, llamadas “sapos de pecho espinoso”. El tamaño es mediano, con hembras generalmente más grandes que los machos.
Hábitat y reproducción en el Cajón
El sapo arriero se reproduce en arroyos estacionales que se secan en verano. Durante el período reproductivo, que está sincronizado entre los individuos de una misma población, los huevos son depositados bajo piedras en estos arroyos, en zonas con corriente moderada y agua fría. Las larvas son de vida libre y completan su metamorfosis en las pozas remanentes que quedan cuando el caudal disminuye hacia el verano.
Este ciclo reproductivo lo hace especialmente vulnerable a cualquier alteración del régimen hídrico de los arroyos de quebrada: la extracción de agua, la canalización de cauces, la pérdida de la cobertura vegetal ribereña o la contaminación por escorrentía agrícola pueden interrumpir la reproducción de toda una población en una temporada.
El sapo arriero deposita sus huevos bajo piedras en arroyos que se secan en verano. Las larvas completan su metamorfosis en las pozas remanentes que quedan cuando el caudal disminuye.
Rol ecológico en el bosque esclerófilo
Los anfibios ocupan una posición doble en la cadena alimentaria: son depredadores de insectos y a la vez presas de vertebrados de mayor tamaño. El sapo arriero controla poblaciones de insectos, lombrices y otros invertebrados en las quebradas del bosque esclerófilo del Cajón, cumpliendo una función reguladora que contribuye al equilibrio de las comunidades de invertebrados en esos microhábitats. Sus larvas acuáticas también consumen materia orgánica y microorganismos en los arroyos, participando en la dinámica de sedimentos y en el flujo de energía entre el ambiente acuático y el terrestre. Como presa, el sapo arriero es consumido por culebras de cola larga (Philodryas chamissonis), aves rapaces como la lechuza (Tyto alba) y el aguilucho (Geranoaetus polyosoma), y ocasionalmente por el zorro culpeo. Esta doble función lo convierte en un eslabón que conecta el mundo de los invertebrados con el de los vertebrados carnívoros del bosque esclerófilo, y explica por qué la desaparición local de una población de sapo arriero tiene efectos en cadena que van más allá de la especie misma.
Estado de conservación
El sapo arriero está clasificado como Casi Amenazado por la UICN. Su distribución, aunque abarca varias regiones, está fragmentada en poblaciones asociadas a quebradas específicas con condiciones de hábitat muy particulares. La pérdida del bosque esclerófilo que rodea y protege esos cauces, la degradación de la calidad del agua y la introducción de especies exóticas como la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) en los ríos de la zona central son las principales amenazas documentadas para la especie.
En el Cajón del Maipo, donde el género Alsodes tiene varias especies representadas en distintos pisos altitudinales, el sapo arriero ocupa el tramo más bajo, en las quebradas con vegetación esclerófila, mientras Alsodes montanus y Alsodes laevis habitan los sectores de mayor altura. Esta distribución por pisos hace que cada especie dependa de condiciones específicas que no son reemplazables entre sí.