En los árboles del Cajón del Maipo, entre álamos, sauces y quillayes, es frecuente ver una mata verde con flores tubulares de color rojo intenso que no crece desde el suelo sino desde las ramas de otro árbol. Es el quintral (Tristerix spp.), una planta que fabrica su propio alimento mediante fotosíntesis pero que toma agua y nutrientes del árbol que la sostiene. Por eso se la llama hemiparásita: no es completamente dependiente de su huésped, pero tampoco podría vivir sin él.
En el inventario florístico de la comuna de San José de Maipo se registran al menos dos especies: Tristerix corymbosus, conocido simplemente como quintral, y Tristerix verticillatus, llamado quintral del muchi o quintral del huingán. El Informe del Distrito de Conservación menciona además a Tristerix tetrandrus, el más extendido en Chile central, presente en los predios del Santuario de la Naturaleza San Francisco de Lagunillas y Quillayal.
Cómo vive y cómo se expande
El quintral es un arbusto siempreverde, muy ramificado, que puede alcanzar 1,2 metros de altura. Sus hojas son ovaladas y lisas, y sus flores se agrupan en racimos de entre 10 y 20 unidades que florecen entre enero y julio. Lo que llama la atención de inmediato es el color de esas flores: un rojo vivo que contrasta con el follaje del árbol que lo hospeda.
La expansión del quintral depende de las aves. Sus frutos amarillos son consumidos por pájaros que transportan las semillas pegajosas a otras ramas y otros árboles, donde germinan y empiezan un nuevo ciclo. La Guía de Polinizadores Nativos del proyecto GEF Montaña registra que insectos visitan sus flores, y el Tomo I del libro Biodiversidad de Chile destaca los estudios sobre la relación entre la tenca (Mimus thenca) y el quintral parásito del quisco, el cactus más común de la región mediterránea. En el Cajón del Maipo, los picaflores son visitantes habituales de sus flores tubulares, que parecen diseñadas para ese tipo de polinizador.
Propiedades medicinales según el huésped
Lo que hace al quintral particularmente interesante desde el punto de vista medicinal es que sus propiedades varían dependiendo del árbol sobre el que crece. Los mapuche han utilizado históricamente el quintral de maqui para tratar problemas de memoria y jaquecas. El quintral del álamo ha sido estudiado por su efecto hipotensor, y sus hojas y flores se usan en infusión para tratar úlceras estomacales, hemorragias internas y dolor de garganta. Otro estudio analizó sus tallos, hojas y flores y documentó propiedades antioxidantes. El quintral del quisco, que a diferencia de los demás no tiene hojas, se asocia a mejores resultados para tratar el colesterol.
«Las propiedades medicinales del quintral son independientes dependiendo del árbol en el que habite.»
Esta variabilidad hace que identificar correctamente la especie huésped sea relevante no solo desde el punto de vista botánico, sino también para cualquier uso tradicional de la planta.
Una presencia ambivalente en el territorio
En el Cajón del Maipo el quintral es parte del paisaje vegetal, pero su relación con los árboles no es neutral. El Informe del Distrito de Conservación identifica a Tristerix tetrandrus entre las especies que afectan las formaciones boscosas del Santuario de la Naturaleza San Francisco de Lagunillas y Quillayal, y contempla acciones para su control como parte de los mecanismos de compensación ambiental del territorio. Un árbol muy parasitado puede debilitarse progresivamente hasta secarse.
Es una planta que los habitantes del territorio conocen bien, que las aves distribuyen sin planificación y que la medicina tradicional ha sabido aprovechar con criterio según el árbol que la sostiene.