En las laderas del bosque esclerófilo del Cajón del Maipo, entre suelos pedregosos con parches de espino y quillay, vive uno de los arácnidos más singulares de Chile central: la tarántula chilena rosada (Grammostola rosea), conocida también como araña pollito. Es un animal de hábitos nocturnos y movimientos lentos, que pasa buena parte del día oculto en madrigueras que excava en el suelo. Verla en terreno requiere paciencia y algo de suerte: emerge principalmente al atardecer y su coloración parda la confunde con el sustrato donde vive.
Grammostola rosea se distribuye en Chile desde la Región de Atacama hasta la de La Araucanía, con presencia documentada en laderas de cerros y quebradas con predominio de arbustos esclerófilos, bosque caducifolio y matorral espinoso. En el área metropolitana de Santiago se han registrado poblaciones entre los 600 y los 1.000 metros de altitud, hábitats comparables a los que ofrece el Cajón del Maipo, donde la especie ha sido registrada fotográficamente en el territorio.
Morfología y comportamiento
Las hembras adultas alcanzan hasta 14 o 15 centímetros de envergadura y pueden vivir entre 15 y 20 años. Los machos son más pequeños, con patas proporcionalmente más largas en relación al cuerpo y su vida se acorta considerablemente: no superan los cinco años. La coloración varía desde el marrón grisáceo hasta el marrón rojizo, con pelos cobrizos en el cefalotórax que bajo la luz directa dan a la araña ese tono rosado que le da el nombre. Los juveniles tienen una coloración distinta: cefalotórax y patas rosa-anaranjados, abdomen completamente oscuro, lo que permite distinguirlos de otras especies de tarántulas presentes en el mismo rango de distribución.
Como la mayoría de las tarántulas, la Grammostola rosea realiza una digestión externa: inyecta veneno y enzimas digestivas en su presa y luego succiona el contenido licuado. Su dieta incluye insectos, larvas, pequeñas lagartijas y, ocasionalmente, pequeños mamíferos. La dispersión de las crías ocurre principalmente al atardecer, un comportamiento que se interpreta como una estrategia para evitar depredadores diurnos como aves y reptiles, y reducir la pérdida de humedad durante las horas de mayor temperatura.
Frente a una amenaza, su primera defensa no es el veneno sino los pelos urticantes del abdomen, que puede proyectar hacia el agresor. La mordedura, aunque venenosa, no representa un riesgo para personas adultas sanas en condiciones normales.
Estado de conservación y amenazas
«En el año 2016 las exportaciones de tarántulas desde Chile alcanzaron cifras del orden de los 57.071 individuos anuales y se estima que el porcentaje mayor correspondería a Grammostola rosea.»
Ese dato, registrado en la Ficha PAC del 17° Proceso del Reglamento de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente, explica en parte por qué el Comité de Clasificación clasificó a la especie como Vulnerable en 2020. La extracción de individuos del medio natural para el comercio de mascotas, combinada con la fragmentación y pérdida de su hábitat por desarrollo inmobiliario y agrícola, proyecta una reducción del área de ocupación superior al 30% en los próximos 18 años.
Un estudio en el Parque Panul midió la densidad de la especie en zonas con y sin intervención humana: 0,135 individuos por metro cuadrado en la zona no intervenida, contra 0,073 en la zona con alta intervención antrópica, una reducción cercana al 50%. La baja movilidad de la especie y sus mecanismos de dispersión limitados la hacen especialmente sensible a la fragmentación del hábitat: una vez que una población queda aislada, su capacidad de recuperarse o recolonizar zonas adyacentes es reducida.
La Grammostola rosea está incluida en la Ley de Caza N° 19.473, que prohíbe su captura y comercialización sin autorización. Sin embargo, el comercio ilegal sigue siendo la amenaza más concreta y documentada para sus poblaciones en Chile central.